Como siempre, mi nuevo instituto organiza un intercambio a Gales para los estudiantes de 4º de ESO y 1º de Bachiller. Lo malo es que la persona que organizó este viaje en años anteriores nos dejó tirados nada más confirmar que este curso se volvía a llevar a cabo, y se largó a trabajar al Ministerio.
Nos quedan dos profesores de inglés totalmente novatos, y una no demasiado veterana, propensa a enfermedades que le hacen quedarse en casa descansando, a la que acaban de ascender de rebote a jefa de dos departamentos. Y ninguno de ellos tiene mucha idea sobre cómo organizar este viaje.
Total, que lo hicieron como pudieron.., y entonces el instituto al que vamos de intercambio puso una condición: que no fueran más de 20 alumnos. Y dijeron que a los galeses del año pasado les hacía ilusión ver a sus conocidos españoles, que si podían ir los 19 españoles que ya viajaron el año pasado.
La segunda petición mi instituto la ignoró, pero la primera era obligatoria.., total, que se fastidiaron
, y tuvieron que elaborar nuevamente la lista de alumnos que podían hacer el intercambio.

Y aquí viene lo genial. Resulta que tengo una amiga que es una apasionada de la cultura inglesa: estaba deseando ir y llevaba semanas emocionada con el viaje, al que ya fue el año pasado. Daba casi por hecho que la iban a dar una plaza para viajar. A mí también me hacía ilusión, pero yo no puedo recibir a extranjeros en mi casa, así que di por hecho que no me dejarían ir.

La semana pasada, en el recreo, advirtieron que tras las clases se comunicaría la lista de alumnos seleccionados. Había bastante polémica en este tema, por que los de bachiller que no fuimos el otro año solicitábamos que nos diesen prioridad frente a los de 4º; los de 4º decían que no era justo que nosotros fuéramos dos veces, y ellos ninguna. Mi amiga, a la que vamos a llamar... Rayo de Luna (¿qué?, puesta a inventar nombres, al menos le echo un poco de imaginación), al escuchar hablar de la posibilidad de dar prioridad a los alumnos que nunca hubieran hecho el intercambio se enfadó. Decía que no, que así no iba la cosa, que esa medida no era justa, que había que priorizar las buenas notas en inglés, etc etc.

Total, que ese día, a última hora, todos acudimos a ver la lista de admitidos. Yo me reí al ver mi nombre: tenía la última plaza, vale. Pero tenía.
Mi amiga repasó todos los nombres dos veces. No estaba. Habían dado prioridad a los que no fueron en años anteriores. Se llevó la mano a la boca y echó a andar por el pasillo, con lágrimas en los ojos y una cara de cabreo impresionante. Conmovida, le ofrecí mi plaza. Me hacía ilusión, sí, pero a ella más, no me importaba cedérsela si era necesario. Fuimos a hablar con la coordinadora de actividades extraescolares, pero dijo que no era posible darle mi plaza; de rechazarla yo, pasaría al primero en la lista de espera.

¿Qué hizo la chiquilla? Quejarse, lógico. Y, además..

- Al principio, propuso a los profesores cosas lógicas, como que fuéramos ella y yo a casa de la misma persona, y, dado que yo no podía acoger a nadie, ella alojaría al galés que viniera aquí.
- Ante la negativa, comenzó a ir a hablar a hurtadillas "de un asuntillo privado" al profesor de inglés, la tutora, etc. Yo me imaginaba de qué iba el tema, pero no quise decir nada. Hasta que..
- Ayer, en clase de inglés, quería hablar "en privado" con el profesor. Se fueron. Al rato viene el profesor, y me pregunta
si es verdad que yo no acojo a alguien en mi casa (era una de las supuestas prioridades), cosa que, obviamente, no se le había ocurrido a él por generación espontánea. No me lo podía creer. La muy.. *** estaba intentando que me quitaran la plaza A MI para ir ELLA. Vale, una cosa es ofrecerme a cedérsela, otra muy distinta que me la quite. Eso NO me gusta.
- Por otra amiga, me enteré que el padre de Rayo de Luna solicitando que le dieran plaza, o que, al menos, realizaran un sorteo de las plazas. NADIE quiere un sorteo -es la medida más injusta de todas-, pero la muy *** está dispuesta a que nos fastidiemos TODOS los que actualmente tenemos plaza a cambio de tener ella UNA oportunidad de ser elegida. ¡Viva el egocentrismo!

Yo también me he encontrado en situaciones similares, y sé que fastidia quedarse sin plaza. Y también he montado jaleo. Pero hay una norma que JAMÁS rompo, y no me gusta que otros lo hagan: recurrir al poder paterno para que me solucione problemas de esta clase. Que ya somos mayorcitos, por dios, que podemos resolver solitos nuestra vida; y que, si no le hacen caso a ella, resulta lógico pensar que tampoco al padre, que no es rey ni dictador ni millonario ni líder de un famoso grupo musical.

Y todas las bestialidades que suelta la chica.. En serio, entiendo, comprendo que le apene muchísimo quedarse sin el viaje, pero se pasa de castaño oscuro. Sus excusas son geniales.

"Es que la gente ahí no va a estudiar inglés, va a divertirse, y yo voy a aprender". Joder, vale, en las salidas a la discoteca nadie se dedica a repasar los verbos irregulares, pero, ¡por amor de Dios!, ¡que tampoco es eso! Además, no es cuestión sólo del inglés. Es aprender cultura general, conocer otro lugar. Ella ha tenido oportunidad de hacerlo, ¿qué pasa con el resto de la gente?

"Hay gente que va y tiene menos nivel que yo. Además, yo quiero estudiar idiomas, deberían darme prioridad". Ya, y yo quiero estudiar turismo, que es menos "cool" pero también se necesita el inglés. Como en casi todo, actualmente.
No creo que sus notas en la carrera de filología sean mejores por pasar siete días en Gran Bretaña, la verdad..

Y no hago más que recordar mi viaje de fin de curso del año pasado.. monté un jaleo enorme, pero creo que tenía más razón. Cierto que no es justo pedir que cambien la lista de admitidos una vez ya está publicada -lo intenté negar entonces, y lo acepto ahora-, pero en mi caso el motivo para reclamar era que a los que habíamos elegido materias "fáciles" nos discriminaban, en cierto modo. La mayoría de nosotros no habíamos hecho ningún viaje, mientras que entre los de química y biología había quienes habían ido a Francia una semana, a Grecia otra, a Valencia otra más (y, encima, gratis), y tenían plaza en el viaje de fin de curso (también gratuito), pareciendo su vida académica más una visita a una agencia de viajes que otra cosa... Y a mí NUNCA, JAMÁS se me discrimina por mi edad o por mis asignaturas y notas, que puede que sean menos impresionantes, pero puedo asegurar que tengo mucho más cerebro que unos cuantos estudiantes de las clases de niveles difíciles.

En fin.. estoy deseando ver qué ocurre al final con el viaje de este año. Vamos a ver si, por una vez, hay justicia o no. Por el momento la hay, pero me parece tan raro que sé que de un momento a otro van a cambiar las cosas...

[Joder, mi teclado echa humo de tanto escribir xD.. a veces hay que desahogarse de los malos rollos. El próximo año me reiré mucho recordando este cabreo...]